Las infecciones de transmisión sexual (ITS) entre los adolescentes, configuran un problema sanitario mundial. Su asociación con el SIDA, el consumo de drogas y otras enfermedades virales insidiosas, promociona este tema entre las prioridades de los programas de prevención y tratamiento para esta franja poblacional.
La OMS calcula que hasta el mes de diciembre del año 1999 más de 33,6 millones de personas estaban infectadas por el virus HIV. La mitad de las personas se infecta con HIV antes de cumplir los 25 años y muere por SIDA antes de cumplir los 25 años. La aparición de 5,6 millones de diagnósticos nuevos, ocurrió durante el año pasado. La pandemia SIDA ya mató a 16,3 millones de personas de los cuales 3,6 millones eran menores de 15 años. En este mismo período, en EEUU, más de la mitad de los jóvenes de dieciocho años de edad iniciaron su actividad sexual. La precocidad en la iniciación sexual se asocia con un rendimiento bajo en los estudios y se relaciona con el alejamiento de los adolescentes del hogar. La inmadurez emocional se evidenció cuando 40% de los estudiantes del 2° ciclo cambió su pareja sexual más de una vez en el curso de un año y sólo 35% de ellos usaba preservativos.
Por otro lado, este tipo de protección era relacionado con prácticas sexuales por ellos consideradas de riesgo, como en el caso de las relaciones anales que practican 20% de estos estudiantes.
En síntesis: La adolescencia y la juventud requiere información y educación que promocione un comportamiento sexual más seguro. Las enfermedades virales desplazaron a las de causa bacteriana. El Sida y las Verrugas Genitales junto con el Herpes Genital aumentan año tras año. Los jóvenes marginados de la educación secundaria, aumentan el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual.
Fuente: Guidelines for management and treatment of sexually transmitted desease. Center for Disease Control and Prevention. MMWR Morb Mortal Wkly Rep. 1999; 47 (RR-1): 1-3
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