UNAM - FES Acatlán

Estrés y ansiedad

Estrés

Por: Karen Odette Ramírez Durán1


Definición

Inicialmente el término estrés fue utilizado por la física y la arquitectura para referirse a la fuerza que al ser aplicada, puede deformar o romper un objeto; en 1956 el fisiólogo canadiense importó el término a la psicología para denominar la interacción entre lo que llamó las características del estímulo y los recursos con los que cuenta un individuo para adaptarse; es decir, se refiere a todas aquellas reacciones físicas o psicológicas del cuerpo cuando se ve expuesto a ciertas situaciones o circunstancias que rompen su estado de equilibrio.

Estrés

El estrés puede producirse con cualquier situación que provoque emociones, mismas que pueden ser buenas como las que causan el nacimiento de un hijo, hasta las más desagradables como el hecho de afrontar la muerte de un ser querido. Lo anterior debido a que en ambos casos se da un desequilibrio entre las demandas del ambiente, también llamados estresores a los que una persona debe dar una respuesta y los recursos de los que dispone para responder y adaptarse; cuando estos recursos se ven superados por las demandas del ambiente se produce una situación de estrés.

Cada persona reacciona de manera distinta ante las situaciones que se presentan en su entorno, así que el estrés no debe traducirse exclusivamente en reacciones negativas que sólo se presentan cuando la situación desborda la capacidad de control de una persona. Este resultado negativo se denomina distrés, mientras que cuando el estrés se canaliza como un dinamizador de la actividad se considera como un estrés positivo.

Consecuencias

Durante una situación de estrés normalmente todos los órganos participan, desde el cerebro y el sistema nervioso hasta la función muscular. El cerebro envía señales químicas que activan la secreción de hormonas, como la adrenalina, a la glándula suprarrenal, estas hormonas crean una reacción en cadena dentro del cuerpo: el corazón se acelera y la presión sanguínea sube; la sangre es desviada de los intestinos a los músculos para huir del peligro; y el nivel de insulina aumenta para permitir que el cuerpo produzca la energía extra que necesita.

Hasta cierto punto estas reacciones son normales y benéficas para el organismo porque motivan a una persona para empeñarse en las cosas que realiza. Sin embargo, el estrés prolongado produce cansancio y genera reacciones nocivas para el individuo. Aunque es preciso señalar que las consecuencias que una persona puede padecer a causa del estrés no se dan sólo en el nivel físico y a continuación se ejemplificarán algunas de ellas:

Reacciones fisiologícas Reacciones emocionales Reacciones cognitivas Reacciones conductales
  • Aumento del ritmo cardiaco
  • Aumento de la presión sanguínea
  • Aumento de la tensión muscular
  • Sudoración
  • Aumento en la producción de adrenalina
  • Respiración superficial con mayor frecuencia
  • Dolor de cabeza
  • Diarrea o estreñimiento
  • Disfunción sexual
  • Miedo
  • Irritabilidad
  • Humor depresivo
  • Ansiedad
  • Enojo
  • Motivación disminuida
  • Atención disminuida
  • Reducción de campo de percepción
  • Olvidos
  • Pensamiento menos efectivo
  • Reducción en la capacidad de solución de problemas
  • Reducción en la capacidad de aprendizaje
  • Disminución de la productividad
  • Aumento en el consumo de cigarrillos
  • Aumento del consumo de drogas y/o alcohol
  • Cometer errores frecuentes

Cuadro realizado con los datos obtenidos del texto de Irene Houtman (vgr. Fuentes consultadas)

También existen enfermedades que no son causadas de manera directa por el estrés, pero se asocian a él, como la artritis reumatoide, la migraña, la calvicie, el asma, diabetes y enfermedades cardiovasculares como hipertensión.

Estrés laboral

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el estrés laboral como un patrón de reacciones psicológicas, cognitivas y conductuales que se dan cuando los trabajadores enfrentan exigencias ocupacionales que no corresponden a su conocimiento, destrezas o habilidades. También muestra una preocupación especial por fomentar su estudio y solución sobre todo dentro de los países en vías de desarrollo.

El mundo moderno es cada vez más dinámico debido a la globalización que genera cambios en la naturaleza de los trabajos. Estos cambios se deben a que la globalización hace que exista una mayor actividad económica en las grandes ciudades, mientras que disminuye la inversión en las actividades agrícolas; esto a su vez provoca el crecimiento poblacional en las urbes con la expansión industrial.

Esta situación tiene dos consecuencias importantes, por un lado hace que se descuiden las condiciones de trabajo, especialmente en los aspectos de salud, seguridad y retiro; por otra parte, la globalización también exige en los trabajadores nuevas destrezas y formas de trabajo, debido a las presiones que se tienen por mejorar cada vez más la productividad. Ambas situaciones hacen que los trabajadores se desenvuelvan en un ambiente estricto, no dispongan de tiempo suficiente para socializar con sus compañeros y se sientan inseguros y estresados para realizar sus actividades. Esto se traduce muchas veces en graves problemas de salud para los trabajadores y de productividad para las empresas.

La OMS asegura que los países industrializados están familiarizados con el estrés laboral, a pesar de que éste crezca de manera preocupante en toda la Unión Europea. Sin embargo, para los países en vías de desarrollo estos cambios se han dado de manera rápida y por ello la adaptación de los trabajadores se da más lenta, de ahí que sugiere su inmediato estudio y atención.

Diversos estudios revelan que las mujeres son el sector de la población más vulnerable de padecer estrés laboral, debido a que para ellas resulta complicado cumplir y equilibrar los roles sociales de amas de casa con los que le son asignados en el trabajo. También es preciso señalar que en un ambiente laboral donde no existe la confianza y la comunicación, los trabajadores son más propensos a estresarse.

Tratamiento

La OMS, define la salud no sólo como una ausencia de enfermedad, sino como un estado positivo de bienestar físico, mental y social; y aunque el estrés no es definido propiamente como una enfermedad, si es un factor que evita que una persona se encuentre en niveles óptimos de salud. Así que de presentar síntomas de estrés lo más recomendable es que se adopten algunas de las siguientes medidas:

  • No imponerse más responsabilidades hasta acostumbrarse poco a poco a las nuevas situaciones.
  • Realizar algún tipo de deporte o actividad física.
  • Buscar algún pasatiempo.
  • Aprender técnicas de relajación.
  • Evitar el uso de tranquilizantes o alcohol para hacer frente a las situaciones de estrés.

Seguramente si se les presta la atención debida a una situación de estrés, mucha gente podrán mejorar su calidad de vida.


1 Karen Odette Ramírez Durán es alumna de la Preespecialidad en Comunicación Organizacional de la Licenciatura en Comunicación en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán. Actualmente realiza su Servicio Social en el Departamento de Estudios de Imagen Institucional de esta Facultad.


Fuentes consultadas:


Créditos de las imágenes:
Jorge Miente
http://flickr.com/photos/jorgemiente/

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