Por: Marco Antonio Balam Garduño1

La calvicie es un problema que a los jóvenes universitarios nos preocupa cada vez más. Este fenómeno es un indicador sobre el estilo de vida actual. Vivir estresado es un factor que determina en la mayoría de los casos la caída de cabello.
La calvicie es el nombre común de la alopecia androgenética. Alopecia significa “sin pelo”. El término “andro” está vinculado con los andrógenos: hormonas que alteran los ciclos de vida del cabello – acortando o adelgazando la fibra capilar – hasta que deja de existir. Y “genética”, porque se trasmite a través de los genes, es decir, tiene un componente hereditario.
Generalmente la alopecia androgenética es un padecimiento ligado al estrés y es casi exclusivo de las grandes ciudades, afectando en la mayoría de los casos a jóvenes que pueden o no, tener antecedentes hereditarios y que producen en ellos una baja autoestima, volviéndolos tímidos e inseguros.
La alopecia androgenética se presenta en la parte delantera o en la zona alta de la cabeza, así como en las llamadas “entradas” y es la causa más común en el mundo de caída del cabello en hombres y mujeres.
Después de la adolescencia es cuando el problema de la caída de cabello inicia. La calvicie afecta a 1 de cada 3 hombres y el 30% de los varones menores de 30 años padece alopecia. La alopecia femenina afecta a un pequeño porcentaje de mujeres entre los 20 y 30 años y a un 30% de aquellas que tienen entre 40 y 60 años.
En las mujeres la alopecia se presenta como una escasez de pelo principalmente en la parte delantera de la piel cabelluda y nunca como una franca calvicie.

La zona más afectada se da en el cuero cabelludo, pero la barba en el hombre y cualquier otra zona pilosa puede estar afectada sola o en conjunción con el cuero cabelludo. En algunos casos la enfermedad progresa hasta el punto que todo el pelo del cuero cabelludo se pierde (alopecia total). Otros pierden el pelo de todo el cuerpo (alopecia universal).
Recurrir a pelucas, peinados raros, e incluso vivir rapado, son algunas de las soluciones parciales que toman los jóvenes para ocultar este problema; muchas veces este tipo de soluciones parciales agudizan la problemática en vez de resolverla.
Es recomendable que el paciente acuda a un médico dermatólogo tan pronto detecte escasez de pelo, ya que en su inicio las probabilidades de curarse son muy altas, no así cuando la enfermedad está avanzada, es decir, cuando se ve la piel sin pelo; aquí ya no es posible hacer nada con tratamientos médicos, sólo con cirugía.
En los casos en que la calvicie es manifiesta y en aquellos en que los tratamientos médicos no les sean favorables, existe el trasplante de pelo. Este proceso consiste en llevar cabello de la región posterior de la cabeza de la misma persona a las áreas de escasez o de ausencia.
Debido a la información genética, el cuerpo permite al “nuevo” cabello permanecer toda la vida y podrá crecer tan largo como se desee e incluso se puede teñir o someterse a tratamientos químicos como bases. Es una cirugía ambulatoria y de bajo riesgo que se realiza con anestesia local, lo que quiere decir que el paciente está consciente durante el proceso.
Es un procedimiento menor de larga duración, ya que para implantar de mil a 3 mil cabellos se requieren aproximadamente de 4 a 6 horas. Para que un paciente quede satisfecho con los resultados, serán necesarias entre una y tres sesiones. Es una cirugía sin dolor y de rápida recuperación.

1 Marco Antonio Balam Garduño es estudiante de la Preespecialidad en Medios Electrónicos de la Licenciatura en Comunicación de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán. Realiza su Servicio Social en el Departamento de Estudios de Imagen Institucional de esta institución.
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